Decretos y Pensamientos Negativos en un Amarre de Amor.
Saludos a todos, hoy quiero hablaros de los decretos y pensamientos negativos en un amarre de amor.
Quiero compartir con vosotros un aspecto que parece que no acabáis de entender muy bien, y es el de los decretos y pensamientos o palabras que lanzamos al universo, de forma casi siempre inconsciente, pero que contrarrestan todos los esfuerzos conscientes que hacemos en nuestro día a día.
Me habéis leído y oído decir muchas veces que un pensamiento positivo, que la fe, que la visualización positiva —sin repeticiones— es el estado ideal. Pero al mismo tiempo muchos de vosotros me decís que os es difícil mantener ese estado todo el día. La solución es fácil de decir, sé que difícil de aplicar, pero como decía Serrat: "la verdad no es triste, lo que no tiene es remedio." La única solución es no tener ningún pensamiento negativo.
Esto es imposible de conseguir del todo; todos tenemos pensamientos, es una costumbre de nuestro cerebro. Pero lo que sí podemos hacer es no pararnos a analizarlos, no seguirlos con la mirada.
Un ejemplo: si nos paramos frente a una autopista en hora punta, pasarán muchos vehículos. No podemos detener el tráfico, obvio. Pero sí podemos mirar sin ver, sin fijarnos en ninguno en concreto.
Hay errores que cometéis sin daros cuenta. Voy a poner varios ejemplos. Espero que nadie se dé por aludido, y si es así, pues que se "aplique el cuento" y que lo cambie.
Los Errores más Comunes
"No me llama nunca"
A veces pensamos en nuestro amado y nos vienen pensamientos tales como: "Es que no me llama, siempre soy yo la que lo hace, voy a no llamarle más." Ok, perfecto, no le llames. Pero no te indignes, no le des fuerza a ese pensamiento, pues el mensaje velado que transmites con él es: "Es que mi amado es un desaprensivo, un despreocupado, poco romántico…"
Y haceros la pregunta mágica: ¿si el universo os preguntara si queréis estar con alguien así, cuál sería vuestra respuesta?
"Es muy inseguro, nunca toma la iniciativa"
Otras veces me decís: "Es que es muy inseguro, siempre tengo que decidir yo dónde salimos a cenar, no toma la iniciativa nunca…" ¿Qué mensaje mandamos ahí? Se me ocurre que en una mujer quizás es el de "es muy poco hombre" o similar. Y volvemos a lo mismo de antes: el universo pensará que eso no es lo que queréis, porque no es lo que queréis, ¿verdad? Y un hombre pensará: "Esta chica tan dubitativa me va a causar muchos problemas porque siempre seré yo quien tenga que decidir." Y tampoco es, si te estás quejando por ello, lo que quieres.
"Es que vive muy lejos"
Otro mensaje absurdo. Si ya fuisteis pareja, es porque la distancia no importó. Si no lo habéis sido aún, pensad en la cantidad de relaciones que se inician o incluso que se cimentan en la distancia. Pero con ese pensamiento estás diciéndole al universo: "Quizás vaya a ser complicada esa relación con mi amado." ¿Y a quién le gusta complicarse la vida? A ti no. Por ende, el universo concede, y no te va a complicar la vida.
"Es frío, poco romántico, poco sexual"
"Es que es frío, poco sexual, o poco romántico…" Cielo, ¿ya lo era? Él no ha cambiado; en todo caso has cambiado tú. Plantéate: ¿es de esa persona de quien te enamoraste, con todas sus taras? Pues no lo hagas un obstáculo más. Con magia las peras seguirán siendo peras, y las manzanas, manzanas.
A veces, es posible que la persona, por vuestro consentimiento —porque la habéis acostumbrado así— o porque ha pasado un tiempo lejos de vosotros, haya adquirido una serie de costumbres que ahora no os agraden. Con la magia las podemos pulir y sacar el fondo, la esencia real de la persona. Pero mientras eso sucede, si solo os quejáis del nuevo X y de sus nuevas costumbres, el universo dirá: "Está bien, pues hasta que no consigamos que X no vuelva a ser el de antes, no estarán juntos."
"¿Y si conoce a alguien? ¿Y si no me ama ya?"
"Y si conoce a alguien, y si no cambia nunca, y si no me ama ya, y si no me desea, y si…" O él: "¿Y por qué no me llama, o por qué no me escribe, o por qué no me regala flores, o por qué no me invita a cenar, o por qué no me coge de la mano por el parque?"
¿Y para qué sirve la magia entonces? Recordad el libre albedrío, y recordad que vuestra voluntad y la de la persona amada prevalecen siempre. Y muchas veces olvidáis vuestra voluntad, vuestro libre albedrío, y con ello vuestra mente, y lo que en ella ponéis.
"Creo que hay otra persona"
Una muy frecuente es la de: "Es que CREO, ME HAN DICHO, PIENSO, INTUYO, que hay otra persona en su vida."
Veamos, cielo. Estás hablando con tu mago, tu mago en el que has depositado tu confianza te dice que a nivel sentimental eres la única persona. PUES QUITA A ESA POSIBLE OTRA O OTRO DE TU MENTE. Y si la hubiera de verdad, solo a nivel físico, y aun así tú quieres estar con él: si solo piensas "es que está esa otra persona", pues el universo dirá: "Está bien, no te preocupes, que no estarás con él hasta que no la deje DEL TODO."
Yo pregunto: si solo te ama a ti pero viene de tener un lío con otra persona y ese lío aún no ha acabado —porque recuerda, "el elefante no aparece en seguida"— pues decidimos si compartimos la cama con la otra persona o no. Su corazón está claro que solo late por nosotros. Pero si no queremos que haya físicamente ninguna otra en su vida, pues así será: cuando eso se solucione, se solucionará lo siguiente.
¿Y no será mejor no tener en cuenta a esa otra persona, sabiendo que nos ama solo a nosotros, y luchar por él, y no darle ni pizca de energía a la otra, y disfrutar de nuestro amor ya?
El amor es ciego, lo hemos dicho muchas veces. Nos enamoramos a veces de la persona menos adecuada.
El Ejemplo de la Dieta
Me viene a la mente una cosa absurda como ejemplo, pero creo que para quitarle dramatismo a este post vendrá bien.
Alguna vez todos hemos querido perder peso —quien diga que no le ha hecho falta, que no me lo diga porque me enfado, jejeje—. Bueno, todos los que sí lo hemos querido hacer y conocemos cómo funcionan las leyes del universo, sabemos que parte del proceso es ponerse a perder peso: o sea, hacer lo que hay que hacer para conseguirlo. Eso hará que el universo también se crea que ese es nuestro deseo y nos ayude.
Pues lo que la mayoría de muggles hace es:
"El lunes que viene empiezo" —y hoy es lunes, se refiere al lunes próximo—. Entonces el universo dice: "Ok, el lunes empiezo a ayudarte." Y llega el lunes y decimos: "Bueno, pero es que ya estamos en junio, de todas formas no llegaré a ponerme bien para el verano." Y lo postergamos para después del verano. El universo, paciente, vuelve a decir: "Ok, será después del verano." Y pasa el verano y decimos: "Ahora sí, ahora sí nos ponemos… el lunes que viene. Pero es que viene Navidad, o el cumpleaños de Pepita…"
Y pasa el tiempo y decís: ¡¡¡¡El universo no me ayuda a perder peso!!!! ¿¿¿QUÉ HAGO MAL???
El Ejemplo del Trabajo
Recuerdo otra persona que me decía: "Los problemas que hemos tenido son porque yo me quedé sin trabajo y llevo dos años parada." Vale, hacemos el trabajo, pero su graciosa majestad ¡¡¡¡busca trabajo!!!!
No porque si no lo encuentras él no volverá, sino porque tú en tu mente piensas que él te dejó por eso, por no tener trabajo. Y por ende estás pensando que no volverá si no lo tienes. Por lo tanto, ya puedo yo ser el mismísimo Harry Potter, que si tú tienes en tu mente que sin trabajo no volverá, y no buscas trabajo porque no te apetece, pues qué esperas.
O siguiendo con el ejemplo de la dieta: "Es que me dejó por otra más flaca, o más gorda, o más rubia." Bueno, yo haré mi parte del trabajo, pero ¿qué te cuesta hacer un poquito de dieta o teñirte, si no te puedes quitar ese pensamiento de la cabeza?
El Resumen
Es muy sencillo: si yo quiero estar con X y quiero que sea ya, ACEPTO TODAS SUS TARAS. Y aceptar todas sus taras es NO QUEJARSE, NO LAMENTARSE, NO ESPECULAR SOBRE LOS "Y SI", SOBRE LOS PORQUÉS, NI SOBRE NADA. LO ACEPTAS Y PUNTO. O te buscas otro o te esperas pacientemente a que lo arreglemos y pulamos todo.
Creo y espero que, por lo largo del post, haya quedado claro. Es difícil explicar algo tan repetido en el foro. He intentado en este post poner ejemplos, cosa que en los otros no hay. Pero eso, los ejemplos de casos reales son difíciles de poner sin que alguien se sienta aludido. Por ello pido disculpas si alguien se ofende.
Y confío en que, si habéis llegado hasta el final del post, lo hayáis comprendido. Y si no, por lo menos habéis echado un rato leyendo esto y no habéis pensado en el "y si" y los porqués.
Y a lo mejor, ahora os está sonando el móvil para invitaros a cenar…
Un abrazo.